I
Esta historia esta dedicada a varias personas. Que de seguro era necesario incluir en este libro, pero que, en términos de sistematización del libro y del formato, no pudieron ser incluidas en otros lugares. Aquellas personas que por pequeña que sea, han ayudado, en algún minuto, a forjar mi personalidad y me han ayudado de igual manera en todo lo que he hecho.
Supongo que todos entenderán el fondo de esto. Son aquellas pequeñas grandes personas, que muchas veces no son reconocidas en este tipo de cosas, pero, que, por nada del mundo quise dejar fuera.
El último de los caballeros de la mesa redonda
Supongo que todos entenderán el fondo de esto. Son aquellas pequeñas grandes personas, que muchas veces no son reconocidas en este tipo de cosas, pero, que, por nada del mundo quise dejar fuera.
El último de los caballeros de la mesa redonda
El personaje que describo a continuación, pertenece al S.G.D (Sólido Grupo de Dirigentes) y se sumó al último. Un tipo callado. Extremadamente callado. Pero, al mismo tiempo, noble. Alguien que me acompaño silenciosamente durante todos y cada uno de los momentos que viví en scout. Compartimos en la gloriosa patrulla Jaguar.
El momento en que más conocí a este hombrecillo delgado de la ciudad del mimbre, fue durante los últimos años de la Ruta. Allí, gracias al Campamento Huenican, aquel famoso campamento en Picarquín, nos unió el amor y la aventura.
No el amor mutuo sino que él andaba con una chica, y yo también. No con la misma, por cierto. Luego supuso el destino que nos juntáramos en la misión en Alto Hospicio. Además de los nexos que tuvimos cuando comenzaron los carretes SGDR. El era el nexo entre estos dos grupos. Tenía, podríamos decirlo, doble militancia.
Asimismo, luego de la Misión en el norte de nuestro país, el destino y las ansias de carrete nos llevaron a visitar por primera vez su casa, con todo el choclón de gente de Rancagua y Villa Alemana. El escenario perfecto para que otra vez, nos involucrásemos con su padre en una larga y potente conversación de fútbol. Claramente no fue la última vez que la visitamos.
JAFO, como le decimos sus amigos, es tipo que nunca tiene mala onda con nadie. Es muy amigo de sus amigos. Y por lo mismo, un hombre de sobremanera leal. Que nunca dijó que no a algo que le pedimos. Que, simplemente, fue parte integra de nuestro grupo de dirigentes. Y de nuestro grupo de amigos, también. Y por lo mismo, callado, tímido, a veces retraído y ensimismado, lo queremos así. Y esta es la forma que, a nombre de todos, le agradecemos, a la pieza menos notoria, pero no por ello, menos importante, de nuestro querido SGD. Te quiero JAFO.
Mi Amor Platónico
“Hace falta, que te diga que me muero,
por tener algo contigo.
Es que no te has dado cuenta de
lo mucho que me cuesta ser tu amigo”.
Algo Contigo. Vicentico
Algo Contigo. Vicentico
Rigolleto. Colo – Colo versus la Universidad de Chile. Partido por el Campeonato Nacional que se jugaba cuando todavía en mi casa no había Canal del Fútbol (CDF). Me siento con mi padre y disfrutó del primer tiempo. En el descanso, la bebida comienza a hacer efecto en mí y me paró al baño. Y allí estaba ella. Sentada con dos amigos. ¿Mirando el partido? Efectivamente.
En general, tengo facilidad para acordarme de los resultados de los partidos, los autores de los goles, etc. Soy una “biblioteca del fútbol” como me piropeo un amigo alguna vez con un par de tragos en el cuerpo eso sí. Pero les aseguró que ni mire ese día el partido. Ni resultado, ni goles ni nada. Simplemente, ella estaba allí y concitaba toda mi atención.
A esa altura yo la conocía, de hecho nos saludábamos, debido a que habíamos participado en la misma comunidad en el retiro de Semana Santa. Pero no pude quitarle los ojos de encima. Al tiempo después, la encontré en MSN y le pregunté sobre qué equipo le gustaba. Su respuesta me conquistó tanto como su presencia en el Rigolleto ese día: “Ninguno. Simplemente me gusta ver fútbol”.
“Amor platónico” se titula esto y la mujer que lo inspira es el prototipo de mujer que me gustaría tener a mi lado. Debo reconocer que por alguna etapa de mi vida, la mire con otros ojos. De más esta decir que ya no es así. Porque aprendí a conocerla. Como amiga.
Incluso, antes de conocerla, cuando mi relación era sólo con aquellas sensuales fotos de Internet, me resultaba excesivamente atractiva. Pero nos conocimos en otra situación. Y somos amigos. Independiente de cuanto nos veamos. Aunque sea poco, en mí, siempre tendrá un amigo. Porque yo soy así. Y porque cuido a mis amigos. Y porque me enorgullezco de ser amigo de una de las mujeres mas guapas de San Fernando, según mi humilde y subjetivo punto de vista.
En general, tengo facilidad para acordarme de los resultados de los partidos, los autores de los goles, etc. Soy una “biblioteca del fútbol” como me piropeo un amigo alguna vez con un par de tragos en el cuerpo eso sí. Pero les aseguró que ni mire ese día el partido. Ni resultado, ni goles ni nada. Simplemente, ella estaba allí y concitaba toda mi atención.
A esa altura yo la conocía, de hecho nos saludábamos, debido a que habíamos participado en la misma comunidad en el retiro de Semana Santa. Pero no pude quitarle los ojos de encima. Al tiempo después, la encontré en MSN y le pregunté sobre qué equipo le gustaba. Su respuesta me conquistó tanto como su presencia en el Rigolleto ese día: “Ninguno. Simplemente me gusta ver fútbol”.
“Amor platónico” se titula esto y la mujer que lo inspira es el prototipo de mujer que me gustaría tener a mi lado. Debo reconocer que por alguna etapa de mi vida, la mire con otros ojos. De más esta decir que ya no es así. Porque aprendí a conocerla. Como amiga.
Incluso, antes de conocerla, cuando mi relación era sólo con aquellas sensuales fotos de Internet, me resultaba excesivamente atractiva. Pero nos conocimos en otra situación. Y somos amigos. Independiente de cuanto nos veamos. Aunque sea poco, en mí, siempre tendrá un amigo. Porque yo soy así. Y porque cuido a mis amigos. Y porque me enorgullezco de ser amigo de una de las mujeres mas guapas de San Fernando, según mi humilde y subjetivo punto de vista.
Los Profes
“Hay dos tipos de arqueros,
los locos y los maricones.
¿De cual eres tú?”
Dos técnicos. Ambos me enseñaron mucho, en una de las actividades que más me apasiona en la vida: el arco. El primero se llama Sergio y se apellida Olmedo. Sí, el mismo personaje que cuando tenía diez años me dejó afuera de la Selección de Fútbol y cinco años después me otorgo el premio al Mejor Jugador del Año, en la especialidad.
El Profe Olmedo era un tipo que futbolísticamente hablando, manejaba sólo un esquema de juego. El mismo con el que durante cerca de tres décadas usó para impartir uno de las mejores y más vistosas formas de jugar que existieran en las Olimpiadas Maristas. Escuche mil y una veces la historia en la que “supuestamente” le hizo dos goles olímpicos al Sapo Livinsgtone. Pero aprendí con él. Y mucho
Asimismo, el me enseñó a mirar el fútbol de una manera especial. Me hizo aprender en la práctica. Y siendo muy observador. Aprendí muchísimas formas de entrenamiento, sin tanto trabajo físico ni biotipos. Sino que simplemente mirando como entrenaban los arqueros y sobre todo, como jugaban. Porque eso le interesaba a él, jugar. Más allá del estado físico, nuestro mejor entrenamiento era jugar y conocernos. Tuve un año increíble. Mi mejor año durante el colegio bajo su mandato.
El segundo personaje, fue el tipo que sistematizo todos esos conocimientos empíricos que tenía en el arco. Aquel que me enseñó como salir a cortar un centro, como atacar los balones. Como sacarle más provecho a mi condición física que cada día se engrosaba más.
Un técnico al estilo Juvenal Olmos.
Sin diez clásico, muchas veces. Con volantes de contención altos y fuertes. Improvisando o desarrollando distintas formas de jugar. Los cambios no son sólo de jugadores sino de esquemas. Pero finalmente, una de las personas que debe saber más de fútbol en San Fernando.
Ambos, formas distintas de encarar el fútbol. Uno más práctico y el otro más teórico. Uno más efectivo y el otro más efectista. Sin embargo, ambos me enseñaron a ser un arquero que por lo menos, sabe como se juega en su puesto. No se si bien o mal, pero lo sabe. Y lo agradezco.
El Profe Olmedo era un tipo que futbolísticamente hablando, manejaba sólo un esquema de juego. El mismo con el que durante cerca de tres décadas usó para impartir uno de las mejores y más vistosas formas de jugar que existieran en las Olimpiadas Maristas. Escuche mil y una veces la historia en la que “supuestamente” le hizo dos goles olímpicos al Sapo Livinsgtone. Pero aprendí con él. Y mucho
Asimismo, el me enseñó a mirar el fútbol de una manera especial. Me hizo aprender en la práctica. Y siendo muy observador. Aprendí muchísimas formas de entrenamiento, sin tanto trabajo físico ni biotipos. Sino que simplemente mirando como entrenaban los arqueros y sobre todo, como jugaban. Porque eso le interesaba a él, jugar. Más allá del estado físico, nuestro mejor entrenamiento era jugar y conocernos. Tuve un año increíble. Mi mejor año durante el colegio bajo su mandato.
El segundo personaje, fue el tipo que sistematizo todos esos conocimientos empíricos que tenía en el arco. Aquel que me enseñó como salir a cortar un centro, como atacar los balones. Como sacarle más provecho a mi condición física que cada día se engrosaba más.
Un técnico al estilo Juvenal Olmos.
Sin diez clásico, muchas veces. Con volantes de contención altos y fuertes. Improvisando o desarrollando distintas formas de jugar. Los cambios no son sólo de jugadores sino de esquemas. Pero finalmente, una de las personas que debe saber más de fútbol en San Fernando.
Ambos, formas distintas de encarar el fútbol. Uno más práctico y el otro más teórico. Uno más efectivo y el otro más efectista. Sin embargo, ambos me enseñaron a ser un arquero que por lo menos, sabe como se juega en su puesto. No se si bien o mal, pero lo sabe. Y lo agradezco.
La Transparencia De La Amistad
“Amiga mía,
princesa de un cuento infinito.
Amiga mía,
tan sólo recuerda que cuentas conmigo”.
Amiga mía. Alejandro Sanz
Amiga mía. Alejandro Sanz
21 de mayo de 2004. Tomaba once en casa de mi abuela y mi celular sonaba incesantemente. Llego a la habitación y escucho la voz de esta niña. El resto es historia conocida, me hizo “gancho” con la Pame y nos indujo de alguna forma a empezar un tórrido romance.
Básicamente, las conocí a ambas al mismo tiempo. De hecho, muchos de mis compañeros, que algo sabían de mi incipiente romance con una niña de séptimo básico, juraban a pie juntillas, que mi romance era con aquella pequeña niña, rubia natural y con la autoestima, un poquito baja.
Gracias a tu amiga, aprendí a compartir contigo. Por qué, a pesar de mi relación con la Pame, eres la única persona, además de ella, claro, que es suficientemente mas chica que yo y a la cual considero mi amiga.
Y quiero que estas líneas, mi invitación a mi cumpleaños y la aparición aunque sea pequeña en mi libro, te sirvan para darte cuenta que en este mundo, no pasas tan desapercibida como muchas veces crees.
Dada la condición de polola que tuvo tu amiga durante esos diez meses, tuvo la posibilidad de que le escribiera miles de veces. Creo que esta debe ser la primera vez que escribo en referencia a ti, Cristina.
Fueron muchos los momentos que vivimos juntos. Fue un año intenso que vivimos como amigos. Y espero que eso se mantenga en el tiempo. Porque para mi, al menos, eres una persona re especial. Eres la responsable o la culpable de que haya conocido a la mujer más especial de mi vida.
Y además de eso, te agradezco por la cantidad de veces que me escuchaste. Que me aconsejaste y que me sacaste una sonrisa. Porque eres una persona transparente. A la que uno no puede sino querer. Porque al menos yo, la transparencia la agradezco. Y aunque nos veamos poco y hablemos menos, quiero que nunca olvides algo: Te Quiero.
Básicamente, las conocí a ambas al mismo tiempo. De hecho, muchos de mis compañeros, que algo sabían de mi incipiente romance con una niña de séptimo básico, juraban a pie juntillas, que mi romance era con aquella pequeña niña, rubia natural y con la autoestima, un poquito baja.
Gracias a tu amiga, aprendí a compartir contigo. Por qué, a pesar de mi relación con la Pame, eres la única persona, además de ella, claro, que es suficientemente mas chica que yo y a la cual considero mi amiga.
Y quiero que estas líneas, mi invitación a mi cumpleaños y la aparición aunque sea pequeña en mi libro, te sirvan para darte cuenta que en este mundo, no pasas tan desapercibida como muchas veces crees.
Dada la condición de polola que tuvo tu amiga durante esos diez meses, tuvo la posibilidad de que le escribiera miles de veces. Creo que esta debe ser la primera vez que escribo en referencia a ti, Cristina.
Fueron muchos los momentos que vivimos juntos. Fue un año intenso que vivimos como amigos. Y espero que eso se mantenga en el tiempo. Porque para mi, al menos, eres una persona re especial. Eres la responsable o la culpable de que haya conocido a la mujer más especial de mi vida.
Y además de eso, te agradezco por la cantidad de veces que me escuchaste. Que me aconsejaste y que me sacaste una sonrisa. Porque eres una persona transparente. A la que uno no puede sino querer. Porque al menos yo, la transparencia la agradezco. Y aunque nos veamos poco y hablemos menos, quiero que nunca olvides algo: Te Quiero.
Sobre La Importancia del Concepto Amistad
Esta historia esta dedicado a todos y cada uno de las familias amigas de mis padres. Pensé que escribir sobre todos en particular, seria una tarea titánica, por lo mismo, espero no dejar a nadie fuera. A saber:
Familia Tobar Morales: Destacar un evento en particular con esta familia es imposible, porque hemos vivido muchos. Sin embargo, todos los integrantes, en su justa medida han jugado un rol importante en mi vida en medio de asados y partidos de fútbol que vimos. Nos apoyaron en los minutos difíciles como familia. La Naty me vio crecer a mi y juntos al Nico y al Matías. Siempre los sentí como verdaderos tíos y a ellos como primos. Y para un tipo que no tiene muchos, eso, se agradece. Gracias por el cariño y por todos los asados que compartimos.
Tío Gilberto y Tía Fernanda: El mejor amigo de mi padre. Además el compañero de tantos años nuevos. Y ella, su pareja. Que de a poco la hemos conocido y se transformo en la Tia Fer. Actualmente viven en Rengo y los vemos poco. Pero ha sido siempre una gran relación de amistad la que tiene el tío con mi padre. Que he envidiado, porque se ven poco, pero se nota que se quieren. Pero también porque, son amigos entrañables. Y eso, se nota y agradece.
Tío Gabriel y el Tío Fito: Dos tipos que alegran cada tertulia, con el sólo hecho de llegar. Divertidos, de todo hacen un chiste y una broma que alegra todo. Son el alma de la fiesta. Ambos, demuestran a mi familia un cariño especial. Porque compartir con ellos, siempre es agradable. Y también son grandes amigos. ¡Así que espero que hoy, si van hueviar, hueveen pero no huevi!
Tío Gastón y Tía Loly: Una familia que siempre nos ha abierto la puerta de su casa como la nuestra. Hemos pasado tardes enteras conversando, viendo películas, compartiendo. Es el amigo ABC1 de mi familia. Y, por lo mismo, el que menos escatima en gastos para con nosotros. Pero el regalo mas preciado que tenemos todos de ellos es una amistad incondicional. Que se noto en la invitación al matrimonio de la Janita.
I
Quise agradecerles a todos. En este momento, porque ellos han sido el referente con el que aprendí uno de los conceptos más importantes en la vida. Porque todos, de una u otra forma, me enseñaron lo que era: amistad
Quise agradecerles a todos. En este momento, porque ellos han sido el referente con el que aprendí uno de los conceptos más importantes en la vida. Porque todos, de una u otra forma, me enseñaron lo que era: amistad
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